Causas y consecuencias de la deforestación

La deforestación es uno de los mayores problemas ambientales de nuestro tiempo: el impacto que este fenómeno puede tener (y ya está teniendo) en nuestro ecosistema es alarmante y los países occidentales están tratando de remediar este problema, que como veremos fue causado por ellos.

La deforestación es la reducción de los bosques: es un proceso que ha llevado a la explotación intensiva de todas las áreas verdes naturales del mundo, pero dados los efectos devastadores que todo esto está produciendo en la atmósfera, los países desarrollados están intentando implementar una serie de medidas de reforestación. Sin embargo, el fenómeno es de tal magnitud que ahora parece difícil de remediar.

Las causas de la deforestación

Las causas de la deforestación son diversas y ahora se pueden atribuir tanto a los países en desarrollo como a los ya industrializados:

  • Necesidad de nuevas tierras cultivables. En los países en desarrollo, la deforestación es la consecuencia directa de la necesidad de crear nuevas tierras para los cultivos: una gran parte de la población todavía vive de una economía de subsistencia, por lo que es realmente necesaria. El problema es que esta tierra es comprada por los especuladores, que la utilizan para la construcción o la minería.
  • Necesidad de leña como combustible. La madera sigue siendo la materia prima por excelencia como combustible: un tercio de la población mundial necesita madera para calentar sus hogares.
  • Demanda de madera preciosa. Lamentablemente, la continua demanda de madera preciosa no hace más que exacerbar el problema, especialmente en los bosques tropicales y ecuatoriales.
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Las consecuencias de la deforestación

Pero, ¿a dónde nos llevará esto? Si la explotación intensiva de los bosques no encuentra inmediatamente una solución que pueda resolver el problema de forma masiva, corre el riesgo de cambiar completamente nuestro ecosistema, con terribles consecuencias.

  • Intensificar el efecto invernadero. Las plantas y los árboles, a través del proceso de fotosíntesis clorofílica, transforman el dióxido de carbono de la atmósfera en oxígeno: la deforestación determina entonces un aumento del CO2 y, en consecuencia, una exacerbación del efecto invernadero y del calentamiento global.
  • Cambio climático y riesgo hidrogeológico. La deforestación provoca cambios en el clima (incluso en regiones individuales) y aumenta la inestabilidad hidrogeológica: esto significa que el riesgo de deslizamientos, inundaciones y deslizamientos es cada vez más alto.
  • Menos biodiversidad. Al talar los bosques, muchas especies de animales y plantas están en peligro de extinción permanente y también desde este punto de vista los cambios en nuestro ecosistema son significativos.

La situación actual

En la actualidad, se han puesto de relieve los efectos devastadores de la deforestación, especialmente en los países desarrollados, que son los principales responsables del fenómeno. Los intentos de reducir la deforestación parecen ser nulos por el momento: los países en desarrollo creen que tienen pleno derecho a explotar los bosques, al igual que los países occidentales.

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Estos últimos, por otro lado, están tratando de restaurar las áreas verdes mediante la reforestación, pero no son suficientes para detener el problema de la deforestación y sus consecuencias.